sábado, 31 de diciembre de 2016

UNA ODA DE RICARDO REIS





Unos, vueltos los ojos al pasado,
ven aquello que no ven; otros,
con los mismos ojos, fijos en el futuro, ven
aquello que no pueden ver.
¿Por qué ir tan lejos por lo que tan a mano tenemos,
nuestra seguridad? He aquí el día,
he aquí la hora, he aquí el momento, esto
es lo que somos, y esto es todo.
Fluye perenne la hora interminable
que nos declara insignificantes. En el mismo sorbo
en que vivimos, moriremos. Toma
el día, porque es él.





2 comentarios:

Isabel dijo...

Así, sin más porque no hace falta, todo está en esta oda. Me encanta y con tu permiso la copio porque es lo que pienso y porque así me llevo un recuerdo tuyo.

Felicidades. Qué tengas un buen año.

Abrazos.

Juan Antonio Millón dijo...

¡Qué alegría, Isabel! Desde luego es uno de los mejores poemas de ese "drama em gente" que fue Pessoa. Contiene verdades de tan reales, dolorosas.
Que disfutes cuanto puedas de este nuevo año del que te deseo lo mejor y seguir compartiendo lecturas.
Un abrazo.